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Gerencia de la Construcción

Metodologías Ágiles para la Gestión de Proyectos

Las metodologías ágiles de gestión de proyectos son aquellas que nos permiten adaptar nuestra forma de trabajo a las condiciones del proyecto, consiguiendo inmediatez y flexibilidad de trabajo; que nos va a servir para adaptar el desarrollo de nuestro proyecto a las circunstancias específicas del entorno.

La razón por la cual hay empresas del rubro de la construcción que apuestan por esta metodología de trabajo es porque consiguen gestionar sus proyectos de forma flexible, autónoma y eficaz reduciendo costes e incrementando la productividad. A pesar de la revolución digital y los cambios tecnológicos a los que nos enfrentamos, en la actualidad, numerosas empresas se han quedado a la cola de la innovación y no responden a las exigencias que está demandando el mercado.

Las metodologías y enfoques ágiles proporcionan un amplio espectro de técnicas aplicables durante la gestión de un proyecto, aportando una filosofía flexible que se adapta a constantes cambios sufridos por los proyectos de cualquier índole, hecho que además se ve acentuado en la actualidad por el avance constante de las herramientas tecnológicas utilizadas en el desarrollo y gestión de proyectos.

Las metodologías ágiles de gestión de proyectos representan el futuro, la única forma posible de adaptarse al dinamismo que envuelve el ámbito empresarial hoy día. Frente a la rigidez de los métodos del project management más tradicional surge “agile”, como la alternativa más beneficiosa, no sólo para la propia organización sino también para el cliente.

Objetivos de las Metodologías Ágiles

La gestión de proyectos mediante metodologías ágiles tiene como objetivos dar garantías a las cuatro demandas principales de la industria en la que se ha generado: valor, reducción del tiempo de desarrollo, agilidad y fiabilidad, garantizando la calidad y la satisfacción del cliente en cualquier proyecto.

Ventajas de la Metodología Ágil

Además, la gestión ágil posee otras ventajas, tales como la facilidad de priorización de tareas según necesidades, la gestión colaborativa en el proyecto por parte del equipo de trabajo, la participación activa y directa por parte del cliente o la retroalimentación a los resultados que se le entreguen de forma progresiva.

Según el Project Management Institute (PMI), las empresas que aplican enfoques ágiles en la gestión de sus proyectos incrementan hasta un 30% sus beneficios totales y elevan sus ingresos un 37% más rápido que las que no lo hacen.

A continuación enumeramos algunas de las ventajas que nos brinda la gestión ágil de proyectos:

Mejora de la calidad del producto: Estas metodologías fomentan el enfoque proactivo de los miembros del equipo en la búsqueda de la excelencia del producto esto quiere decir que la calidad es la característica fundamental que se busca en cualquier proyecto. Además, debemos de tener en cuenta que la integración, comprobación y mejora continua de los procesos contribuye considerablemente el resultado final del proyecto.

Mayor satisfacción del cliente: El cliente está más satisfecho al verse involucrado y comprometido a lo largo de todo el proceso de desarrollo. Mediante varias demostraciones y entregas, el cliente vive a tiempo real los avances, toma de decisiones, mejoras y cambios introducidos a lo largo del proyecto.

Mayor motivación de los trabajadores: Los equipos de trabajo autogestionados, facilitan el desarrollo de la capacidad creativa y de innovación entre sus miembros; todo esto es posible ya que cuentan con un alto grado de autonomía para resolver los problemas ocasionales que se presenten a lo largo del proyecto.

Trabajo colaborativo: La división del trabajo por distintos equipos y roles junto al desarrollo de reuniones frecuentes, permite una mejor organización del trabajo priorizando el intercambio de ideas y de pensamientos para lograr un objetivo común.

Mayor control y capacidad de predicción: La oportunidad de revisar y adaptar el producto a lo largo del proceso ágil, permite a todos los miembros del proyecto ejercer un mayor control sobre su trabajo, cosa que permite mejorar la capacidad de predicción en tiempo y costes.

Reducción de costes: La gestión ágil del proyecto elimina prácticamente la posibilidad de fracaso absoluto en el proyecto, porque los errores se van identificando a lo largo del desarrollo en lugar de esperar a que el producto esté acabado y toda la inversión ya esté realizada.

Métodos que nos Aperturan el Enfoque Ágil

A Continuación  te mostramos las metodologías ágiles que más se utilizan en la actualidad en donde cada una de ellas, cuenta con una forma diferente de entender la flexibilidad.

  • Kanban: Es una forma de trabajo en donde se clasifican las tareas según subestatus ayudando a determinar los niveles de productividad en cada fase del proyecto. Su traducción literal al español quiere decir tarjeta con signos o señal visual, en donde su tablero más básico está compuesto por tres columnas: “Por hacer”, “En proceso” y “Hecho”; su sencillez de aplicación simplifica también la planificación y la designación de responsabilidades. No obstante, su efectividad no es a prueba de todo, ya que la aplicación de ésta, la más famosa de las metodología ágiles de gestión de proyectos, resulta excesivamente compleja cuando el volumen de trabajo es elevado o la dificultad de las tareas a realizar va en aumento.
  • Extreme Programming: también conocida como XP, se centra en el vínculo que se crea entre el cliente y el equipo de proyecto. Fomenta la interacción permanente entre ambos, logrando facilitar la introducción de cambios y minimizar las posibilidades de error. Requiere de la organización de los equipos en pequeñas células, con un número de integrantes limitado, no demasiado amplio; por lo que no es recomendable para proyectos de larga duración.
  • Scrum: es el orden dentro del caos, aceptando la naturaleza cambiante de un proyecto, trata de proponer directrices que simplifiquen su gestión. Ésta es, de todas las metodologías ágiles de gestión de proyectos, la que con mayor eficacia facilita el hallazgo de soluciones específicas para los problemas que van surgiendo durante el desarrollo del proyecto. 

En conclusión 

Las metodologías ágiles son una serie de técnicas empleadas para la gestión de proyectos priorizando Individuos e iteraciones por encima de procesos y herramientas en donde las personas son el principal factor de éxito, es más importante construir un buen equipo que un buen entorno.

Solo producir documentos cuando sea necesario, estos deben ser cortos y centrados en lo fundamental realizando una colaboración e interacción constante con el cliente y el equipo de desarrollo a través de una planificación flexible y abierta con el fin de facilitar la habilidad del equipo de responder ante posibles cambios.

Fuentes

Por: Wido Dante Choccata Quispe

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